Destacadas

Los vecinos del último reciben la orden de desahucio: el magazine de los viernes se despide de OcioNews

today1 de julio de 2026

Fondo
share close

El ascensor se detiene, las luces del rellano se apagan y la puerta del último piso empieza a cerrarse.
Después de una etapa compartiendo actualidad, conversación, humor, deportes, salud y buen rollo cada viernes, Los vecinos del último se despiden de OcioNews.

El magazine de los viernes, emitido de 19:00 a 20:30, se había convertido en ese piso al que siempre apetecía subir para cerrar la semana con energía positiva. Un lugar donde repasar lo más destacado de los últimos días, mirar hacia el fin de semana y compartir historias curiosas, recomendaciones y conversaciones con espíritu cercano.

Pero todo edificio tiene sus cambios, sus mudanzas y, a veces, sus despedidas inesperadas. En esta ocasión, los vecinos han recibido la temida orden: toca abandonar el último piso. Las cajas empiezan a llenarse, las llaves quedan sobre la mesa y el futuro del programa queda, por ahora, en el aire.

Eso sí, que nadie dé por vencida a esta comunidad. El equipo de Los vecinos del último ya ha dejado claro que luchará por su continuidad de cara a septiembre. La pregunta queda flotando en el descansillo: ¿encontrarán un piso nuevo donde volver a reunirse cada semana? ¿O decidirán ocupar algún espacio común del edificio como venganza radiofónica?

Durante su recorrido, Los vecinos del último ha sido mucho más que un magazine. Ha sido una charla entre vecinos, una ventana abierta al entretenimiento, a la actualidad cercana y a esos temas del día a día que se comentan con naturalidad, humor y opinión. Un espacio pensado para informar, desconectar y acompañar a la audiencia en el arranque del fin de semana.

Ahora, el edificio queda algo más silencioso. La comunidad pierde una de sus voces de los viernes y el último piso se queda vacío, al menos de momento. No sabemos si habrá nueva mudanza, si encontrarán otro portal desde el que asomarse o si este desahucio radiofónico será definitivo.

Lo único seguro es que los vecinos no se marchan en silencio. Se van con cajas, sí, pero también con pancartas, ganas de volver y alguna que otra llave escondida por si en septiembre toca regresar por la puerta grande… o colarse por la escalera de servicio.

Porque algunos programas no se van del todo: simplemente bajan las escaleras, cierran la puerta… y dejan a todos preguntándose dónde será la próxima reunión de vecinos.

Los vecinos del último: gracias por abrirnos la puerta.

Escrito por Redacción OcioNews

Valóralo